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Hagamos memoria | Misa de primer aniversario de la partida del padre Cayetano

Esquela del Reverendo Padre Cayetano Rossell i Clivillers, C. R.Este lunes, 12 de agosto de 2013, celebramos el primer aniversario de la partida a la casa del Padre de nuestro muy querido padre Cayetano Rossell, C.R.
Los invitamos a conmemorar lo juntos con una eucaristía a las 7:00 de la tarde, en el Santuario Nacional de San Cayetano (avenida Montevideo, 323, entre las calles de Cienfuegos y Matanzas, delegación Gustavo A. Madero, D. F.)

 

Esquela del Padre Cayetano Rossell i Clivillers, C. R.

Esquela del Reverendo Padre Cayetano Rossell i Clivillers, C. R. Esquela del Padre Cayetano Rossell i Clivillers, C. R., La cual presenta una foto que se le tomó en la Universidad Pontificia Lateranense.

Requiem del Padre general por el P. Cayetano Rossell i Clivillers

Requiem por el P. Cayetano Rossell i Clivillers

Era noble como un árbol frondoso, y derramaba a su alrededor una sombra de densa cordialidad. De manera inesperada, y providencialmente en torno a la fiesta de la Asunción de Nuestra Señora, se nos ha ido un teatino fuera de serie. Se ha dicho que los teatinos, todos, mueren de pie. Como los árboles. “Talis vita, mors ita”. Nuestro admirado P. Cayetano, con una vida repleta de frutos sazonados – “árbol plantado en las acequias de Dios”- y como quien sabe que va a encontrarse con la sonrisa acogedora del buen Dios, se nos ha ido. Súbitamente, como él quería. Habrá, sin duda, irrumpido en el refectorio del cielo con su personalidad excesiva, su aire de fiesta irreprimible y sus palabras catalanas en vuelo. Como es de rigor y procede en ocasiones solemnes. El P. Cayetano – “un teatino de hueso colorado”, en expresión mexicana tan querida por el – ha dicho adiós a la vida en plena faena. Siempre estuvo al pie del cañón. Su larga y fecunda existencia estuvo caracterizada por la vehemencia, la intensidad y la esperanza contra cualquier desafío. Nunca consintió que nada ni nadie derribara de su mesa los candelabros para esconderlos debajo del celemín. Se le salía la luz por los poros del alma. Fue, en verdad, una “hoguera feliz”. Constantemente en llamas. Crepitante siempre. Como la zarza de Moisés. Aproximarse, pues, a su persona exigía, primero, descalzarse de todos los hábitos propios, los planteamientos propios, las perspectivas propias. El P. Cayetano tenía la virtud de saber poner la luna detrás de los espejos. O, en el almanaque de la historia, apresurar fechas o dar por acontecidos los sueños.

Fue un apasionado excepcional de la Orden Teatina. De su Tradición, de sus Santos, de sus efemérides más brillantes. Además, o por encima de lo demás, fu un ser humano desmedido. Se mostró toda la vida un cristiano, un religioso y un sacerdote inquebrantable. Historiador, jurista, liturgo, teólogo, pastor, publicista y activista de todas las imaginaciones e ideales más imposibles, se mantuvo sin desvíos, fielmente, “al otro lado de la raya” frente a los cielos nuevos y la tierras nuevas que nosotros esperamos, y el llevaba ya dentro.

¡Que en paz descanse! Era como todos los niños de la guerra española, un “forajido espiritual”. Le causaba una inevitable extrañeza el “ahora y aquí”. Vivía “adelantado”. Desconcertantemente inconformista. Pero qué buena persona, qué gran hijo del mundo, qué extraordinario hermano de todas las razas, y, como los huérfanos del ’36, qué ser tan “a trasmano”. A Dios gracias. Él le premie su pasión y su entrega, su personalidad y su teatinismo exultante.

Maestro, amigo, compañero… todos los teatinos te pedimos que le digas al Señor que tenemos voluntad de mejorar cuanto nos sea posible las cosas. En la reunión del Consejo General Pleno de la Orden en Béjar (Salamanca) del 13 al 18 de agosto, te hemos recordado mucho, aleluya. Y cada uno de los componentes ha hablado de ti con admiración y cariño. Si el presente número de Notitiae pro Theatinis fuera la lápida de tu tumba escribiríamos en ella:

Tus lectores de “Teatinidad en Marcha” no te olvidan.

P. Valentín Arteaga, C.R., Prepósito General

Condolencias de la Madre general de las teatinas

A continuación presentamos las condolencias de la Madre general de las religiosas teatinas de la Inmaculada Concepción.

Querido Padre Salvador y Hermanos Teatinos:
Impresionada por la pérdida en la tierra de nuestro querido y siempre bien recordado Padre Cayetano Rosell, quiero hacerme presente junto con toda la Congregacion de Hermanas Teatinas en el dolor que a todos nos causa la despedida temporal de un hermano, en caso, tan querido. Nos unimos a su dolor y compartimos en comunión fraterna la oración por su eterno descanso. Que desde el cielo interceda por toda la familia teatina por la que con tanto celo trabajó.

Un abrazo

Sor Francisca Mª Gil