Los Clérigos Regulares llamados a Verona por Juan Mateo Giberti.– La odisea del datario del Papa a raíz del saco de Roma . Giberti, desde la cárcel requiere al Padre Carafa a que se traslade a Verona.– Fuga de la prisión.– Entrada de Giberti en su diócesis.– Sus actividades reformadoras.– Obstrucción del cabildo catedralicio.– Los teatinos en Santa María de Nazaret.– Restablecimiento de la paz y el capítulo por obra de Carafa y Cayetano.– El santo, primer adalid del apostolado de la prensa.– Proyecto de una instalación de una tipografía en San Nicolás.– Paganino Paganini.– Cayetano cesa en el cargo de prepósito en el cargo de la congregación.– Segunda prepositura de Carafa.– Clemente VII invita a Giberti a reintegrarse a la corte.– Giberti se confía por carta al parecer del prepósito de la familia teatina

  • Monseñor Juan Mateo Giberti, frente a la obstrucción de la Penitenciaría, y en particular del cardenal Pucci, al proyecto de Cayetano, para lograr del Pontífice la aprobación del Instituto.
  • Clemente VII en la fortaleza de Sant’Angelo, a raíz del saco de Roma, en el mismo asilo salvador, como en su lugar hemos dicho, le acompañaba Giberti.
  • Por el tratado de 26 de noviembre entre el Pontífice y los cardenales por una parte, y los representantes del Emperador por otra, se estableció la reposición de Clemente VII en sus derechos eclesiásticos y temporales, la convocación de un Concilio para la reforma de la Iglesia, para la extirpación de los errores luteranos y para promover la guerra contra los turcos.
  • El Papa entrega en rehenes a seis ilustres prelados de la familia pontificia: en primer lugar de la lista figuraba Juan Mateo Giberti.
    • Encadenados como malhechores, a merced de los lansquenetes, se vieron en mas de en más de una ocasión a punto de perder la vida, hasta que el cardenal Colonna, del bando de los imperiales, consiguió que se les custodiase en el palacio de la Cancillería, donde aquél se había instalado, izando su propia bandera como prenda de inmunidad.
    • Desde el fondo de la prisión, el pensamiento de Giberti voló a su amada diócesis, sin olvidar a sus amigos, los Clérigos Regulares de Venecia.
    • Al Padre Juan Pedro Carafa, por medio de su secretario Bautista Sanga –más tarde secretario de Clemente VII– dirigió la siguiente carta, expresión de dulce amistad y de confianza entrañable en quienes le llamaban «padre» y «fundador» de su instituto.
  • Cayetano, le otorgó al Padre Carafa amplio permiso para trasladarse a Verona con el fin de hacerse cargo de la administración de la diócesis.
  • El 29 de noviembre, Giberti lograba escapar de Roma, disfrazado con los vestido de su mayordomo, marchando a Montefiascone, y seguidamente a Orvieto, en la noche del 6 al 7 de diciembre.
    • Giberti procedente de Orvieto, llegaba a Venecia vía Chioggia.
    • Fue huésped de Juan Francisco Valier, obispo de Padua.
    • Se trasladó a San Nicolás de Tolentino a visitar al Padre obispo de Chieti, que está allí y del cual era en Roma íntimo amigo.
    • El 16 de febrero hacía Monseñor Giberti su solemne entrada en Verona.
    • El 14 de septiembre fueron leídas las cartas en que el prelado veronés, brindaban a los teatinos una fundación en su diócesis.
    • La invitación fue aceptada, confiándose al Padre Colle el encargo de realizarla con otros siete compañeros.
  • El 27 de octubre, el Padre Carafa en persona, resuelta la controversia entre el Patriarca de Venecia y los griegos de aquella capital, se dirigió a Verona, «cuyo obispo le ha concedió el lugar de Nazaret, incendiado por los enemigos».
  • El día 1 de noviembre se inauguraba la nueva Casa celebrando por primera vez en su iglesia el Padre Bonifacio de Colle, Prepósito de la Comunidad.
  • Una carta de Santos Quirino a Francisco della Seda, íntimo amigo de san Cayetano y uno de los fundadores de los Incurables de Venecia, pondera la solicitud con que el celoso prelado llevaba a cabo la reforma de las normas teatinas iniciadas en Roma en el año 1524.
  • Giberti, requerido por el Pontífice, se vio precisado a ausentarse, desplazándose primero a Génova, después a Roma, y por último a Bolonia para acompañar a Clemente VII que se había trasladado a esta ciudad con motivo de las ceremonias de la coronación de Carlos V, que tuvo lugar, como es sabido, en esta urbe pontificia el 24 de febrero del año 1530.
  • En 1530, el Prepósito y Fundador de una familia apostólica, invitaba al tipógrafo de Brescia Paganino Paganini, a desplazarse a Venecia, brindándole el proyecto curioso de instalar una imprenta en las dependencias de San Nicolás e iniciar a los religiosos en el arte tipográfico.
  • La carta, fechada en Venecia el día 15 de febrero de 1530, y dirigida a Saló, comenta lo siguiente:

«A nuestro hermano en Cristo Bartolomé Scaino, amigo de Paganini y de los Clérigos Regulares, muestra al ilustre adalid de la Reforma católica el primero de los campeones del Apostolado de la Prensa».

    • Sugiere la carta varias iniciativas, a esta forma de apostolado no duda en apellidarla el Apóstol de la Reforma «santa vida de los Padres y Ministros del Evangelio».
  • La eficacia de la prensa como medio de difusión de las buenas y malas ideas, condensado en el memorial de 1532 y en la carta de Cayetano a Bartolomé Scaino, culminará en el primer Índice de libros prohibidos.
  • El día 1 de noviembre de 1531 dejaba de existir en Venecia el nuncio Altovello Averoldo. Una carta del Prepósito de los Clérigos Regulares de día 9 de octubre, había informado a Clemente VII de que el nuncio ante la Señoría se hallaba in articulo mortis, y le exponía la conveniencia de darle por sucesor a Juan Mateo Giberti, que se encontraba en Venecia.

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