El Oratorio del Amor Divino.- Orígenes de la Compañía.- Estructura interna del Oratorio.- Fines renovacionistas del Oratorio Romano.- Estado Mayor de la Reforma Católica.- Actividades externas: Hospital de incurables

La situación eclesiástica del siglo XVI se caracterizaba por:

  • La profunda crisis moral de las jerarquías religiosas;
  • Los ejemplos nada edificantes de la corte pontificia;
  • La alegre despreocupación de los Papas del Renacimiento;
  • La rapacidad y codicia de los curiales romanos;
  • La inmoderada sed de riquezas en grandes sectores eclesiásticos;
  • La acumulación de beneficios canónicos.

El Oratorio romano surgió en el período que trascurre desde el comienzo hasta la clausura del V concilio de Letrán (del 3 de mayo de 1512 al 16 de marzo de 1517). Aunque se desconoce la fecha exacta de la fundación del Oratorio.

La Compañía de Divino Amor, canónicamente aprobada, era incorporada por León X a la iglesia parroquial de los Santos Silvestre y Dorotea, en 1516, o a principios del siguiente año, 1517.

  • La primera asociación del tipo del Amor Divino había florecido en Vicencia.
  • De Vicencia se propagó a Génova, gracias a Héctor Vernazza, Bautista Salvaigo, Benito Lomellini y Nicolás Grimaldi.
  • De Génova pasó a Roma por obra de san Cayetano de Thiene:
    • Primero en el año 1517, en la iglesia de Santa Dorotea in Trastevere.
    • En 1550, día 13 de septiembre, se trasladó a la iglesia de San Andrés della Valle, donde realizó sus funciones, especialmente las que se refieren al culto de San Andrés Avelino, en su capilla allí existente.
    • Al frente de la Cofradía figuraba un Padre “Prior”, asistido por dos consejeros, elegidos de año en año.
      • Las elecciones se efectuaban, en congregación pública, el día de San Jerónimo, o en los días de su octava.
      • Las atribuciones del Prior eran:
        • Convocar a los miembros del Oratorio e
        • imponerles penitencias, tales como:
          • recitación de salmos,
          • recitación de padrenuestros,
          • peregrinaciones,
          • multas.
        • El Oratorio Romano no podía pasar de 60 miembros.
          • Se tenía con la calidad de los miembros.
          • Se hacía rigurosa selección. Debían ser personas:
            • de buenas costumbres y amantes de las cosas santas;
            • dispuestos a ayunar,
            • a la misa frecuente,
            • a santificar los días de fiesta,
            • a la confesión, frecuente o al menos una vez al mes.
          • Los novicios no eran admitidos sin informes previos.

La compañía del Amor Divino era fundamentalmente secreta, pues prohibía revelar el nombre de sus integrantes:

  • El Oratorio Romano fue una autentica comisión práctica de Reforma católica en acción.
  • Algunos miembros del Oratorio del Amor Divino fueron:
    • Juan Pedro Carafa, arzobispo de Brindis y obispo de Chieti;
    • Gaspar Contarini, veneciano, uno de los grandes luminares de la reforma católica;
    • Santiago Sadoleto, secretario de breves pontificios en la Corte de León X;
    • Juan Mateo Giberti, datario de Clemente VII y obispo de Verona;
    • Reginaldo Pole, arzobispo de Cantorbery;
    • Bernardino Scotti, humanista insigne, futuro cardenal de Trani y primer novicio de los Clérigos Regulares;
    • Jerónimo Alenadro, sucesor de Pedro Carafa en el arzobispado de Brindis;
    • Luis Lippomano, obispo de Bérgamo
    • Antonio Pucci, compañero de Cayetano en la Cancillería apostólica;
    • Bonifacio de Colle, uno de los cuatro fundadores de la congregación teatina.
    • Julián Dati;
    • Marco Antonio Flaminio, poeta exquisito.
    • Latino Juvenal, arqueólogo;
    • Julio Crispoldi, secretario de Monseñor Giberti.
    • Héctor Vernazza, uno de los fundadores del Amor Divino en Venecia.

En 1519, la Compañía de Verona, restituida a nueva vida por los desvelos del Santo, pedirá la comunicación de bienes espirituales a la hermandad de Vicencia.

  • Cayetano en su modestia invertirá la petición y solicitará él ser el admitido en la comunidad de Verona.

El hospital romano de Santiago para enfermos incurables

  • Fundado por el cardenal Pedro Corona, en Roma en 1339.
  • Se sostenía por las donaciones y por aportaciones de caridad.
  • A finalizar el siglo XV, apareció en Italia una nueva enfermedad contagiosa, llamada ‘mal nuevo’ bautizada después por ‘mal gálico’ (actualmente llamada sífilis):
    • Lo más trágico de la enfermedad consistía en la carencia de medios para combatirla, en términos que los atacados de la terrible dolencia se les catalogó por “incurables”.
    • La nueva modalidad de asistencia hospitalaria se propagará a Nápoles por obra de Héctor Vernazza, en el año 1517.
    • Cayetano lo llevará a Vicencia en 1519, y después a Verona y Venecia en 1519 y 1522.

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