Coronilla de san Andrés Avelino

Coronilla en honor de los 12 privilegios de la santísima Virgen María, compuesta por san Andrés Avelino (1521-1608)

En el nombre del Padre, y del Espíritu Santo.
Amén.

I. Privilegios:

  1. Su eterna predestinación para ser Madre de Dios;
  2. su concepción sin pecado original;
  3. su total sumisión a la voluntad de Dios; y
  4. su perfecta santidad sin sombra de pecado venial.

Os saludamos, oh purísima y santísima Madre de Jesús, por vuestra predestinación eterna para ser Madre de Dios; por vuestra Inmaculada Concepción que os preservó de la mancha del pecado original; por vuestra entera y perpetua sumisión a la voluntad de Dios y por vuestra santidad perfectísima que no fue empañada por la más mínima falta en toda vuestra vida.

Os suplicamos que seáis nuestra Abogada delante del Señor, a fin de que nos perdone los muchos pecados con que le hemos irritado.

Y vos, Padre omnipotente, en atención a estos privilegios, escuchad los ruegos de vuestra Hija amadísima, y a nosotros, sus protegidos, perdonadnos misericordiosamente.

Perdonad, Señor, perdonad a vuestro pueblo.

Se reza un Padrenuestro, 4 avemarías, un Gloria al Padre.

II. Privilegios:

  1. Su santísima Anunciación;
  2. su parto santísimo;
  3. su perpetua virginidad; y
  4. estar junto a la Cruz de su Hijo.

Os saludamos, oh purísima y santísima Madre de Jesús, por vuestra santísima Anunciación cuando concebisteis al Divino Verbo en vuestras purísimas entrañas; por haber dado a luz al Divino Niño sin ningún dolor; por vuestra perpetua virginidad, que unisteis a la fecundidad de madre, y por vuestro acerbo martirio en la muerte del Redentor.

Os suplicamos que seáis nuestra Medianera para aprovechemos los frutos de la preciosa Sangre de vuestro Hijo.

Y vos, Unigénito del Padre, en atención a estos privilegios, escuchad los ruegos de vuestra amadísima Madre, y a nosotros, sus protegidos, perdonadnos misericordiosamente.

Perdonad, Señor, perdonad a vuestro pueblo.

Se reza un Padrenuestro, 4 avemarías, un Gloria al Padre.

III. Privilegios:

  1. Ver a Jesús resucitado;
  2. ser llevada en alma y cuerpo al cielo;
  3. ser Reina de todos los santos; y
  4. su poderosa intercesión ante el Señor que le permite alcanzar cuanto
    desea.

Os saludamos, oh purísimo y santísimo templo del Espíritu Santo, por el gozo que experimentó vuestro corazón en la resurrección y ascensión de Jesucristo; por vuestra Asunción en cuerpo y alma a los cielos por encima de todos los coros angélicos y por aquel poderosísimo valimiento ante Dios que os permite alcanzar cuanto deseáis.

Os suplicamos que nos obtengáis progresar en el amor hasta alcanzar la caridad perfecta para con Dios y el prójimo.

Y vos, Espíritu del Padre y del Hijo, en atención a estos privilegios, escuchad los ruegos de vuestra amadísima Esposa, y a nosotros, sus protegidos, perdonadnos misericordiosamente.

Perdonad, Señor, perdonad a vuestro pueblo.

Se reza un Padrenuestro, 4 avemarías, un Gloria al Padre.

Sea por siempre bendito y alabado el santísimo Sacramento del altar y la purísima e Inmaculada Concepción de María, a quienes, por medio de san Cayetano, ofrezco el corazón y el alma mía.

Amén.

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